Israel Tamayo Díaz

Todo comienza con el llamado de Dios, es un llamado personal e irrevocable, no por ser así significa que es algo malo, todo lo contrario, el llamado a ser misionero es la invitación a una vida totalmente diferente, hermosa porque tendremos que depender totalmente de Dios y morir a nuestros deseos todos los días por el resto de nuestras vidas, y aún más bello porque para hacer esto cada día necesitamos buscar y conocer más a nuestro Dios todo poderoso.
Al llegar a la capacitación misionera llegas con una idea de lo que es ser misionero, pero basta 1 semana para que todos tus paradigmas mentales se comiencen a romper, Dios cambia totalmente tu perspectiva de vida. Yo antes de llegar podría decir que ya tenía planeada mi vida, pero Dios se encargó de deshacer todos mis planes y trazar los suyos, porque claramente dice la Biblia que más grandes son sus pensamientos que los nuestros (Isaías 55:9) y es un proceso doloroso pero en manos de Dios todo vuelve fantástico porque no hay mejor lugar que estar en el centro de su voluntad.

La estancia en la Escuela de Capacitación Misionera Transcultural de Visión 800 Global fue un parteaguas en mi vida, llevamos un proceso de sanidad interior, las clases que cursamos fueron tiempos inolvidables conociendo a los grandes líderes de la iglesia mundial, escuchar las experiencias y los milagros que Dios hace con y a través de los misioneros transculturales, los enfrentamientos espirituales que se tienen en el campo, son horas de verdadera adquisición de conocimiento teórico y práctico, horas llenas de inspiración para hacer lo que Dios te pida, cuando te lo pida y en dónde te lo pida.
Mucha necesidad hay en el mundo, Visión 800 Global tiene la firme convicción de enviar misioneros transculturales preparados, se trabajan las áreas emocionales, físicas y espirituales de forma integral.
Fuimos la primer generación y estoy seguro que Dios ya ha levantado y seguirá levantando hombre y mujeres que le crean y que estén dispuestos a cumplir su sueño, que es ver todo el mundo evangelizado.

Dios te bendiga.

Rubenia Mondragón

Soy Rubenia Mondragón, tengo 23 años de edad, nací en la Ciudad de San Miguel, al oriente de El Salvador, Centroamérica. Mi experiencia en la ECMT marcó un antes y un después en mi vida ministerial.

Las herramientas, conocimientos y habilidades que desarrollé durante esos 3 meses considero son imprescindibles para nuestra vida espiritual, nuestro llamado, el enfoque ministerial y nos ayudan en nuestro caminar de obediencia a Dios y su justicia.

Estoy muy agradecida con Dios por esta escuela de capacitación, estoy convencida que Dios preparó este tiempo para que los latinos le sirvamos de forma más integral, esto a través del desarrollo de una percepción más amplia de las misiones en el mundo.

Llegué a la escuela por el llamado antes adquirido, finalicé con líneas concretas de trabajo y con mayor pasión, compromiso y amor por su obra.

Soy licenciada en comunicación social, he trabajado con organizaciones no gubernamentales, en proyectos de cooperación internacional, producción y locución radiofónica y puedo confirmar que la Escuela me brindó una perspectiva macro de cómo puedo continuar el ministerio de Dios de la mano de mi profesión.

Fue una experiencia transcultural inigualable, materias como antropología, plantación de iglesias, negocios y misión, liderazgo ministerial, iglesia misional, movilización, sanidad interior, el desarrollo del trabajo en equipo y vida devocional, entre otros, garantizaron una experiencia integral.

Elvia Rubenia Romero Mondragón

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